Patrocinadores




ALGUNAS CERTIFICACIONES EN EL SECTOR AGROALIMENTARIO

ALGUNAS CERTIFICACIONES EN EL SECTOR AGROALIMENTARIO


Por
Gustavo Aravena P.
Ingeniero Agrónomo, MBA
Facultad de Ciencias Agropecuarias y Forestales
UNIVERSIDAD DE LA FRONTERA

__________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

En la Comunidad Económica Europea, Italia se ha configurado como uno de los principales países productores de alimentos, tanto para consumo interno como externo. Las empresas agroalimentarias, por lo general son lo que técnicamente conocemos en Chile como pymes, las que poseen una fuerte tradición familiar y además se encuentran vinculadas a las cooperativas, tanto para la adquisición de insumos de producción, así como para comercializar los bienes y servicios generados. En la producción y agregación de valor, se suele combinar tanto lo tradicional con lo moderno, dependiendo lógicamente del tipo de productos generados, y en donde además constantemente se genera de manera dinámica un proceso de innovación para mejorar y optimizar los sistemas de producción. A ello se agrega un marco de difusión de una cultura de la alimentación saludable, fuertemente ligada a la comida mediterránea.

Ahora bien, dentro de los productos generados se identifican entre otros, diversas variedades de: embutidos, quesos, pastas, salsas, panes, postres, aceites, vinagres, vinos, licores, harinas, barras de cereales, jamones, mortadelas, salames, tocino, morcilla, salchichones, mantequilla, carnes rojas y blancas, conservas vegetales, panettones, turrones, mermeladas, confites, miel, arroz, frutas, verduras, galletas, café de grano y muchos productos más ya sea en fresco o procesados con valor agregado.

Con respecto a la distribución porcentual de la producción por rubros en el ámbito agroalimentario en Italia, en esta se destaca el sector de la carne con el 26%, le sigue en importancia la producción hortofrutícola con el 25%, el sector lácteo con el 19%, los servicios asociados a la producción agropecuaria y agroindustrial representan el 14%, la producción de vinos el 13% y otros sectores asociados el 3%.

Dentro de la Comunidad Económica Europea, Italia presenta una situación muy favorable para la producción de alimentos, ya que cuenta con ventajas comparativas y competitivas; esto es, condiciones climáticas y agronómicas favorables, cercanía geográfica a los grandes mercados y con un recurso humano altamente preparado. De acuerdo con las estadísticas oficiales el 43% de la superficie territorial se destina a la agricultura, la cuál es mayoritariamente intensiva. Los desafíos de hoy es reducir costos de producción, para seguir siendo competitivos y continuar generando beneficios económicos al país, así como a las comunidades locales y por cierto a las propias empresas.

Ahora bien, especial desarrollo en el sector se ha generado en torno a la certificación de los productos de origen agroalimentario, los que en definitiva buscan entregar garantías de calidad. Existen numerosas certificaciones de calidad, seguridad y gestión ambiental: IFS – International Food Stand, BRC – Global Standard Foor Food Safety, ISO 22000, ISO 22005, Certificado de Conformidad de Producto Biológico, IS 18001, ISO 50001, ISO 14001, SA 8000.

Estas certificaciones en general buscan reforzar la seguridad alimentaria, asegurar la protección del consumidor y fortalecer su confianza, fomentar la cooperación entre todas las partes involucradas en la cadena agroalimentaria. Las certificaciones en definitiva entregan confianza en la cadena alimentaria y contribuyen a disminuir costos en la cadena de suministros.

Existen certificaciones obligatorias, las que verifican que el producto de cumplimiento a las normas necesarias para que este pueda salir del país o bien ingresar a un nuevo mercado con sus propias regulaciones. Adicionalmente también existen variadas certificaciones voluntarias, que corresponden a aquellas normas exigidas por el comprador, que otorgan garantía escrita en cuanto a que un producto, proceso o servicio esta en conformidad a los requisitos especificados.

Se aprecia en general que dentro de las megatendencias de consumo del sector agroalimentario, las certificaciones son cada vez más demandadas y necesarias, los consumidores están más proclives a buscar productos que estén bajo el paradigma de la responsabilidad social, ambiental y económica. A ello se agregan las certificaciones de producto natural, orgánico o ecológico, de denominación de origen e identificación geográfica entre otros.

En general todo proceso de certificación requiere resumidamente de las siguientes etapas: implementación, inspección y certificación. La implementación consiste en trasladar las normas técnicas requeridas por la certificación al proceso productivo de la empresa. La inspección, corresponde a la visita de campo de un especialista que pertenece a una entidad certificadora, con el propósito de verificar que se cumplan los protocolos de la norma. La certificación se lleva a efecto, una vez que el especialista emite un informe definitivo incluyendo de darse el caso las eventuales correcciones implementadas, de manera que el ente certificador emita el documento de respaldo correspondiente.

Hoy y a futuro los mercados tienden a ser más transparentes, aunque paradojalmente en competencia imperfecta, con un productor más consciente del cumplimento de diversas normas y un consumidor crecientemente preocupado de una alimentación saludable. En consecuencia estar atentos a las certificaciones vigentes y las que eventualmente vengan a futuro emergen como una clara necesidad, mirando ello tanto desde la oferta como la demanda. Hay otros países que ya han tenido esta experiencia y por tanto es importante mirar con atención sus procesos de desarrollo a fin de hacer bien las cosas y no cometer errores que podrían significar costos para la empresa independientemente de sus volúmenes de producción.