Patrocinadores




TELEMETRÍA QUE ASEGURA EL NEGOCIO DE LOS FRUTOS SECOS

TELEMETRÍA QUE ASEGURA EL NEGOCIO DE LOS FRUTOS SECOS


De la mano con un sofisticado sistema de telemetría, la Sociedad Agrícola Los Peumos, ligada a la familia Izquierdo, ejecuta un innovador proyecto en una superficie de 900 ha aprox., donde el riego ha sido uno de los pilares para hacer sustentable una apuesta agrícola que viene a renovar el tradicional paisaje del Ñuble con eficientes huertos de avellanos y nogales.
________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

El sector Agua Fría, en las cercanías de San Gregorio, comuna de Ñiquén, Región de Ñuble, ha sido una zona arrocera por tradición. No obstante, su paisaje ha ido mutando en los últimos años gracias a diferentes proyectos vinculados con una agricultura más intensiva, donde el negocio frutícola brinda una serie de alternativas más rentables y acorde al desarrollo de una agricultura sustentable.

Uno de ésos se ejecuta en el fundo Placeres, de propiedad de la familia Izquierdo, que desde hace algunos ha ampliado su ámbito de negocios, apuntando hacia una mayor presencia en el rubro de los frutos secos, avellanos europeos y nogales, con dos unidades productivas: Marimaura, en Linares; y Placeres, en San Gregorio.

Y es en este último donde Sebastián Divin Larraín (32), ingeniero agrónomo con mención en gestión ambiental y jefe de desarrollo de proyectos de la Agrícola Los Peumos, nos recibe para contarnos los principales énfasis en materia de riego que desarrolla junto a un equipo de colaboradores y asesores.

Contexto productivo
Según nos detalla el agrónomo, el fundo Placeres que se extiende en una superficie cercana a las 800 ha, enfrenta dos grandes inconvenientes: baja calidad de suelos (muchos de ellos marginales) y escasa disponibilidad de agua para riego, razón que los llevó a construir una serie de pozos profundos para captar aguas subterráneas.

“Si bien hay canales en el campo, éstos se encuentran secos y muchas de sus secciones están abandonadas. Además el campo posee menos de 80 acciones de agua de riego, lo que permitiría regar apenas un 10% de su superficie total”, cuenta.

Si bien se trata de pozos perforados a percusión, es decir, más lentos y caros en su construcción, dan mejores resultados al tener una mayor vida útil y óptimos caudales.

Respecto a los cultivos, aclara que se establecieron en suelos distintos. “Los nogales están en los de mejor calidad, no así los avellanos, que están en los suelos más marginales”, dice.

No obstante, recalca que ambos cultivos son muy complementarios, tanto en manejo como en procesamiento de la fruta. “La maquinaria que requieren nos permite hacer una suerte de trencito en las diferentes faenas, permitiendo de esta manera que se amortice (la maquinaria) el doble”, destaca.

Si bien en avellanos la variedad predominante es Giffoni (319 ha), este año sumaron otras 122 ha pero Yamhill, una variedad desarrollada en EEUU que – según nos dice – presenta mayores techos productivos. “Además de ser precoz, puede ser plantada a mayor densidad y su cosecha es más temprana que Giffoni, lo que nos permite echar a andar ese trencito que te hablaba y entrar bajo mejores condiciones cuando vienen lluvias tempraneras como las que tuvimos esta temporada. Lo importante es que variedades tempraneras generan un plus en proyectos grandes como éste”, dice.

Con énfasis en telemetría
Para Divin, el riego es uno de los pilares fundamentales para un correcto manejo de los huertos, tanto para satisfacer las demandas de agua como de fertilización que requieren las plantas y para alcanzarlo se hace necesario aplicar métodos que permitan un control más exacto.

La telemetría consiste en soluciones tecnológica que permiten controlar y sistematizar en tiempo real, de manera inalámbrica y remota los diferentes períodos de riego que requiere el cultivo y sus fertilizaciones.

“Por más que le crea al operario de una caseta básica de riego es imposible que no sufra algún inconveniente durante los períodos de riego, ya sea un problema eléctrico, que se haya tapado un chupador o que simplemente alguna línea de goteros tenga alguna filtración”, dice Divin.

Y agrega “la telemetría nos permite medir efectivamente cuántos litros de agua, qué lámina de humedad se está aplicando en cada sector y, asociado a ello, cuánto fertilizante se está aplicando”.
La habilitación de este sistema coincidió con la puesta en marcha de la segunda etapa del proyecto, que implicó el establecimiento de nuevas ha de avellanos (Giffony y Yamhill).

Ahí es donde han jugado un rol importante dos empresas como Agroriego y Wiseconn, que han entregado, por un parte, los diseños de riego e hidráulicos, insumos y respaldo técnico; y por otra, la tecnología del sistema DropControl para la totalidad de los huertos plantados, respectivamente.

DropControl
El sistema DropControl, diseñado por la empresa Wiseconn, es una solución web para monitorear las condiciones de regadío bajo variables como clima y suelo, permitiendo ejecutar eficientemente un sistema de riego.

Funciona como una red de monitoreo y control en terreno, compuesta por nodos interconectados y un software, que permiten enviar información entre sí hasta un nodo central llamado Gateway, el cual es el encargado de comunicar la red con un servidor web.

Según destaca Divin “junto con conocer cuánta agua estamos aplicando, te permite saber si es la cantidad correcta y si estás regando en el momento oportuno”.

A su vez, agrega que el sistema se nutre además con estación meteorológica y sondas de humedad de suelo ubicadas en distintos puntos del campo, permitiendo un control más riguroso de las tareas de riego y una mayor sistematización para mejor análisis de datos.

Cabe precisar que el 95% del agua para riego que se utiliza en el campo proviene de los pozos profundos, los que en sus respectivas casetas cuentan con caudalímetros electromagnéticos que permiten un registro con mayor exactitud y, en consecuencia, un correcto funcionamiento del sistema de telemetría.

Asimismo, el uso y aplicación de fertilizantes líquidos aseguran una mayor precisión en las dosis aplicadas. “Si bien tienen un costo más elevado prontamente se equiparan al eliminar costos ocultos que tiene el fertilizante soluble tradicional”, comenta.

Las aplicaciones vía riego de los fertilizantes líquidos se realizan a través de líneas de inyección con dos estanques (para macronutrientes y micronutrientes) y seguimiento nutricional con sus análisis de suelo y foliares, generando respuestas más eficientes ante los requerimientos que va necesitando el cultivo.

Para ver el reportaje en formato revista on line pinche aquí