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AVELLANO EUROPEO: UN CULTIVO QUE SIGUE CONSOLIDÁNDOSE

AVELLANO EUROPEO: UN CULTIVO QUE SIGUE CONSOLIDÁNDOSE

Con un crecimiento vertiginoso en la última década, las perspectivas siguen siendo favorables para este fruto que se extiende por gran parte de la zona centro y sur del país. De la mano de AgriChile, filial de Ferrero, y del productor e industrial, Jaime Armengolli, conocemos las perspectivas y alcances que tiene este cultivo que comenzó a masificarse en nuestro país hace casi tres décadas.
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“La última década se ha visto marcada por un fuerte crecimiento del sector, empujado principalmente por la entrada en plena producción de los cultivos que se empezaron a plantar durante la segunda mitad de la década del 2000”.

Con estas palabras Camilo Scocoo, gerente general de Frutícola AgriChile, destacó el impacto productivo que ha tenido este fruto seco en nuestro país durante la última década.

Las declaraciones las formuló durante su intervención en la última versión de la Fruittrade, el mayor encuentro del sector frutícola del país, donde además hizo especial énfasis en que esto se ha visto reflejado en los montos de exportación.

“Mientras que para el año 2007 se registraban envíos por US$2,3 millones, para el 2017 esta cifra alcanzaba los US$ 76 millones y las toneladas de fruta en cáscara bordeaban las 20.000 toneladas”, dijo.

Cabe recordar que a mediados de agosto, la filial del Grupo Ferrero informó que durante la temporada 2017-2018 se registró un incremento de un 16%, llegando a las 23 mil toneladas de producción.

En términos productivos, desde AgriChile señalan que la producción se concentró fundamentalmente en las variedades Giffoni, con 10.945 toneladas; y Barcelona, que alcanzó las 9.725 toneladas. En tanto, 2.526 toneladas correspondieron a polinizantes y otras variedades.

La región del Maule, que tradicionalmente ha liderado la producción nacional, este año mantuvo el liderazgo, mostrando un rendimiento estable respecto a años anteriores, con una producción de 13.600 toneladas. No obstante, dicen que muy buenos incrementos productivos se mostraron en la región del Bio Bío, donde la producción alcanzó casi las 1.800 toneladas. Y más al sur, en las regiones de La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos, también se mostraron interesantes aumentos en relación a la campaña anterior, lo que dicen es consecuencia de “un andamiento climático de la temporada bastante favorable y sin eventos críticos que afectaran la producción, llegando a las 7.800 toneladas”.

Mientras tanto, AgriChile sigue promoviendo el cultivo entre estudiantes, profesionales asesores y productores, haciéndose presentes tanto en seminarios, talleres como eventos agrícolas.

Uno de éstos fue la ExpoSofo, la tradicional muestra agroindustrial temuquense, donde Camilo Scocoo expresó “el avellano europeo es visto como una alternativa de producción complementaria y rentable respecto a los rubros tradicionales de la zona, sumado a los potenciales de rendimiento que se obtienen y a la alta mecanización que se puede lograr con este frutal”.

En su presentación, Scocco enfatizó en los manejos sustentables del cultivo, los cuales son requerimientos fundamentales de los países hacia donde se exporta la producción nacional, razón por la cual Agrichile se encuentra en proceso de certificación en materias de sustentabilidad con la compañía SCS Global y promoviendo el cuidado sustentable de los cultivos, mediante el trabajo colaborativo con productores, centros de investigación y la academia.

Entre estos aspectos, el gerente general comentó, por ejemplo, que Agrichile no utiliza Paraquat en sus cultivos y que, en el corto plazo, la empresa no recibirá fruta que haya sido tratada con este agroquímico.

Cabe precisar que el Paraquat es un producto fitosanitario que se encuentra en revisión por parte de la Convención de Rotterdam, la cual Chile suscribió en 2005, y que ya ha sido prohibido en diversos países a los que se envía el avellano europeo, como la Unión Europea, China o Brasil, entre otros.

Experiencia de Agrícola La Campana

Agrícola La Campana, de propiedad de Jaime Armengolli, destacado productor e industrial de avellanos y con una vasta trayectoria con este cultivo, cuenta hoy día 50 ha plantadas que aportan 120 ton del total de 900 toneladas anuales que procesa una moderna planta que posee. El resto proviene de otros agricultores que también se han atrevido a establecer este cultivo.

Armengolli es voz autorizada para referirse a los usos de los productos de avellanas y cuáles son los productos hoy día está procesando y cuáles se proyectan con gran fuerza.

“Distinguimos distintos mercados según los productos. La línea snack Avellanas saladas (sal de mar), avellanas granizadas (toque de azúcar), avellanas con merkén, avellanas sin cáscara naturales y con cáscara, van dirigido a las tiendas de frutos secos y snacks”, dice.

Y en la línea industrial – dice – “estamos elaborando pasta de avellana, granellas (cubos), harina y avellanas tostadas, las que se van a chocolaterías, pastelerías heladerías, fábricas de galletas, principalmente”.

Un mismo producto, tienen incluso algunas diferencias, ésto, porque tenemos la flexibilidad de preparar uno a medida, según sea el requerimiento del cliente. Por ejemplo, tenemos un cliente chocolatero que vino a la planta y después de algunas pruebas determinó el grado de tostado que deseaba para sus avellanas y quedó su fórmula guardada, de tal modo, que hoy su orden se sirve a “su medida”. Esto, porque cada industrial y/o artesano quiere poner “su sello” a lo que entrega a su cliente.

Según nos cuenta, la avellana en Alemania a los arroja a los recién casados y se les grita ¡Avellana!, y al tercer día de casados la novia distribuye avellanas a los invitados. En Rusia, es la suegra del novio quien le lanza avellanas a la cabeza.

Más allá de este antecedente anecdótico, las avellanas proporcionan casi los mismos beneficios que los demás frutos secos de nuez.

“Aunque en Chile no tenemos tradiciones como en los países citados, hay que destacar que nuestra gente hoy come más saludable y variado que hace algunos años. Hoy nuestra gente viaja, conoce otros alimentos y sus preparaciones, entre ellas las avellanas”, dice.

Y acota que por sus aspectos nutricionales, las avellanas son un fruto seco saludable; no obstante – agrega – “si consumo avellanas en cualquiera de sus preparaciones en exceso, de seguro que traerá algún desequilibrio. Hay que comer cosas ricas pero en su justa medida. Aquí también entra en juego la ley de etiquetados de alimentos que lleva a que la industria esté cada vez más comprometida por la calidad nutricional de lo que elaboran y no me cabe duda que cada día tienen recetas más saludables y equilibradas”, dice.

Por otra parte, desde el punto de vista del cultivo se trata de uno bastante amigable con el ser humano y el entorno.

“Sin serlo está muy cerca a lo que se llama cultivo orgánico. Por ejemplo, durante la temporada de otoño-invierno y primavera, se hacen aplicaciones en base a cobre, para mantener la sanidad del árbol. En primavera por lo general no hacemos aplicaciones de insecticidas, de hecho hace 4 años que no aplicamos. El fruto cae en forma natural al suelo y desde ahí lo recogemos con máquinas aspiradoras. En el proceso industrial, las avellanas en cáscara tan sólo se lavan con agua de pozo, sin ningún aditivo, lo que habla muy bien de la casi total ausencia de agroquímicos en su cultivo. Entonces recomendar su consumo, por las propiedades que tiene, no parece contraindicado”.

Por Guillermo Rojas Fioratti
Periodista
grojas@campoytecnologia.cl




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