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Reportaje - 07 de julio a las 21:21

CEREZOS: LOS DESAFÍOS EN SUSTENTABILIDAD DE UN RUBRO RENTABLE

A través de la opinión de un selecto grupo de asesores, abordamos los retos que tiene toda la cadena productiva para consolidar el liderato que ostenta nuestro país en la producción mundial de esta fruta fresca, donde las empresas desarrolladoras de insumos juegan un rol clave en un escenario variable y de alta incidencia de plagas y enfermedades.  


Por Guillermo Rojas Fioratti

grojas@campoytecnologia.cl


De acuerdo al Anuario 2019-2020 de IQonsulting sobre el mercado internacional de la cereza, el negocio de esta fruta fresca es y seguirá siendo el rubro frutícola más rentable durante los próximos años. El aumento sostenido de la superficie plantada en el país, con estimaciones de crecimiento promedio de 5 mil ha anuales y una superficie total que bordea las 50 mil ha, se ven avaladas por los récords en volúmenes de exportación y retornos en cada temporada.

En efecto. La consultora destaca que el Hemisferio Sur registró durante la última campaña una cifra récord de exportaciones y que alcanzó las 242.306 toneladas, incremento debido a los mayores envíos que tuvo, principalmente, nuestro país con un peak histórico de 228.548 ton.

Hoy día, Chile figura con una participación del 94,3% del total de cerezas exportadas desde el Hemisferio Sur. Y a no ser por los embates que provocó la pandemia del Coronavirus en el 13% de los envíos que serían transados pos Año Nuevo Chino, las cifras pudieron ser mejores.

¿Cuál ha sido la receta?. La tarea que han asumido cada uno de los eslabones de la cadena productiva, donde productores, industria (procesadoras y exportadoras) y empresas desarrolladoras de insumos han estado a la altura para atender la demanda de los mercados, en especial, China que sólo la última temporada absorbió 207.736 ton que representan el 96,8% de la cereza exportada por nuestro país.

Sin embargo, la agricultura, en general, y el rubro cerecero, en particular, debe seguir por esta senda de crecimiento, aumentando la superficie y producciones, adoptando nuevas y emergentes tecnologías, mejorando los manejos para reducir la presión por plagas y enfermedades, incrementando la eficiencia en el uso del recurso hídrico y valiéndose de la asesoría y apoyo técnico necesario para seguir avanzando en sustentabilidad.

La voz de los asesores

Para Patricio Morales, ingeniero agrónomo, productor y asesor en cerezos que atiende cerca de 9 mil ha entre Polpaico y Osorno, a lo que suma asesorías en campos de Turquía y Grecia, nuestro país aún tiene un gran margen de crecimiento. “Las cerezas fácil superan hoy las 50 mil ha plantadas en nuestro país, postergando a otras especies como las uvas de meza y las manzanas. Para nadie es un misterio que en una estrategia frutícola diversificada, las cerezas son las que mantienen vivos a muchos productores, a lo que no debemos obviar el impacto que ha tenido en la generación de empleo.

En su análisis, Morales que también maneja un predio propio en la localidad de Rengo, destaca que nuestro país no tiene competencia con otros países de la parte sur del globo, refiriéndose a Perú y Argentina. “Y tampoco creo que en el futuro lo sean porque los argentinos no tienen el ánimo y los peruanos que si lo tienen, no cuentan con el clima favorable. Me ha tocado visitar algunas zonas como Piura y Arequipa, donde es posible plantar cerezos pero no tienen las horas frío necesaria para obtener una fruta de calidad, es decir, con las características organolépticas y el calibre óptimo que demanda el mercado”, plantea.

Y aunque reconoce que nuestra producción adolece de una <chino dependencia> es claro en señalar que “aún estamos a varios años de saturar ese mercado porque China crece todos los días. Las cerezas seguirán tirando el carro de las exportaciones frutícolas chilenas”.

En este favorable contexto, el asesor Carlos Tapia, ingeniero agrónomo M.Sc. y especialista en producción de cerezos, plantea que los productores tienen como principal desafío seguir siendo los líderes de la industria de la cereza a nivel mundial. “Nuestro producto tiene un sello de exportación y eso no lo podemos perder. Sin embargo debe siempre respetar el potencial productivo de los huertos, tratar de producir la mayor cantidad de fruta, con la mejor condición y calidad. Eso los hará consistentemente rentables en el tiempo, independiente de  los “vaivenes" comerciales en los mercados de destino”, dice.

Y respecto a las lecciones que está dejando el actual contexto de pandemia para la cadena de producción, el Director Técnico de Avium Spa y co-fundador de SmartCherry.cl destaca “crear aun más conciencia de valor por la mano de obra y ser cada vez más eficientes será la clave en tiempos de crisis como el que estamos viviendo”.

Plagas y enfermedades

Otro desafío importante a nivel de productores está relacionado con la presión que ejercen las plagas y enfermedades sobre los huertos, afectando la sustentabilidad del negocio tanto para los productores como la industria.

Según destaca el Dr. en Fitopatología Mauricio Lolas, ingeniero agrónomo y profesor asociado de la Facultad de Ciencias Agrarias en la Universidad de Talca, los desafíos que enfrenta la industria de la cereza van desde el ámbito productivo hasta el fitosanitario.

“Desde un punto de vista fitopatológico, han ido apareciendo plagas y enfermedades que están asociadas a condiciones climáticas más inestables, esto es, inviernos más secos y fríos, y veranos con períodos de temperaturas extremas que ejercen altos niveles de estrés en las plantas y, por ende, se hacen más susceptibles a ser infectadas por diversos hongos”, dice.

La recomendación – agrega – es identificar cuál es la fuente de inóculo que terminarán por infectar a los árboles. “Si somos capaces de disminuir esa fuente o destruirla, tendremos un mejor control de las plagas y enfermedades”, destacando principalmente las enfermedades de la madera.

“Hay muchos hongos que han ido emergiendo que en combinación con el Cáncer bacterial, causado por la bacteria Pseudomonas syringae, hace que la producción en algunos sectores, sobre todo aquellos de alta humedad y temperaturas extremas, se vea afectada por un deficiente desarrollo de los árboles”, destaca.   

En esta misma línea, la reconocida Fitopatóloga Blancaluz Pinilla, ingeniero agrónomo M.Sc. y gerente técnico del área de fitopatología del Laboratorio Agrícola Agrolab, hace especial énfasis que los carozos y, en particular, los cerezos están sujetos a una serie de enfermedades de alto impacto económico, cuya mayor incidencia está dada por la ubicación geográfica del huerto.

“Ante el fenómeno que ha experimentado la actividad frutícola, la que cada vez más se ha ido trasladando hacia el sur del país, llegando hasta Osorno, se hace necesario contar con programas preventivos para lograr un mejor control de las enfermedades”, dice, destacando como principales enfermedades a Agalla o tumor del cuello y raíces (Agrobacterium tumefaciens), Tizón de la flor (Botritis cinerea) y, la que describe como la más importante, Cáncer bacterial (Pseudomonas syringae).

Para la Entomóloga Karina Buzzetti, Dra. en Ciencias de la Agricultura y Especialista en Toxicología Agrícola, es cierto que ha aumentado y variado la incidencia de plagas y enfermedades, lo que – dice – “es producto de la acumulación de distintos factores tales como la migración de insectos nativos hacia huertos por eventos interrelacionados como incendios forestales, sequía, entre otros. También han aumentado los casos de plagas resistentes a pesticidas o grupos de pesticidas, fenómeno que también ya es recurrente en enfermedades”.

Un caso concreto – cuenta – es la plaga Drosophila suzukii en cerezos, la que tiene un impacto comercial directo por el daño que ocasiona la ovipostura y el desarrollo de larvas en los frutos. “Sus tiempos de desarrollo son cortos, por lo que logra, en una misma temporada, acumular una alta incidencia de daño si se dan las condiciones climáticas favorables, o bien, si nuestros manejos culturales la favorecen”, dice.

La Directora Técnica Consultora Agri Development destaca que en la última temporada el daño directo por D. suzukii significó pérdidas económicas cuantificadas entre 10-15% de la producción en huertos ubicados en la Región del Ñuble, “al cual se irán sumando pérdidas indirectas por aumento de incidencia de pudriciones dado que, si se emplean en el control de este insecto plaguicidas que no logren impedir el intento de ovipostura, se producirá una mayor incidencia de problemas fitopatológicos en frutos aparentemente sanos al momento de cosecha pero que, al presentar pequeñas fisuras expresan el problema en una menor vida de postcosecha. Es por ello que al hablar de control, necesitamos abordar con una mirada integrada el problema”.

“Todas (las plagas y enfermedades) exigen un manejo y control preventivo mediante aplicaciones de una serie de productos que están disponibles en el mercado. Es más, hoy tenemos acceso a todos los paquetes tecnológicos que se usan a nivel global, por lo que no tenemos nada que envidiarle a los grandes productores del Hemisferio Norte, lo que garantiza mantener huertos saludables y en condiciones productivas óptimas durante varios años”, comenta la Dra. Pinilla.

En este sentido, la industria proveedora de insumos tiene también desafíos crecientes y variantes. La Dra. Buzzetti aporta que “las últimas temporadas nuestros recibidores de fruta han aumentado las restricciones vinculadas a la inocuidad, tales como cancelaciones de registros de pesticidas, limitación al número de ingredientes activos detectables y/o sus metabolitos. En este escenario, lograr fruta sana, de buena calidad y condición, que soporte un largo viaje en la postcosecha, con baja carga de residuos de plaguicidas es un objetivo que toda la cadena debemos perseguir”, señala.

Es por esto que el rol de estas compañías es clave. “La producción frutícola en Chile, al orientarse casi exclusivamente en la exportación de productos frescos a destinos múltiples, debe estar a la vanguardia de innovaciones para ajustarse a los crecientes requerimientos de los clientes. Por ello, las empresas de agroinsumos son un apoyo fundamental ya que proveen de nuevas tecnologías y/o técnicas que permiten llevar a cabo nuestra producción con un manejo eficiente en la medida que dicho proveedor es confiable”, agrega Buzzetti.

Para Patricio Cerda, sub gerente GTM Sur UPL Chile, en este contexto la propuesta de UPL para un desarrollo sustentable de las cadenas de valor es con Pronutiva. “En ella integramos la sinergias de las biosoluciones y los productos de protección al servicio de la producción de alimentos con mejoras productivas en su seguridad, calidad y cantidad, siempre conectado con las personas y con el medioambiente”, comenta. 

Y, Jorge Lundstedt, sub gerente GTM Norte UPL Chile, señala que para mantener el reconocido sello de calidad en el rubro agrícola nacional es fundamental entregar la mejor atención técnica a los nuestros clientes de esta compañía. “Ahí radica la importancia de nuestro Programa de Asesores PDA, exitoso plan que entrega un sólido respaldo, validación y objetividad a cada una de nuestras recomendaciones, a través del apoyo directo a nuestros clientes y a reconocidos asesores y especialistas chilenos como también del extranjero”, concluye.


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