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Reportaje - 17-06-2020
De acuerdo a cifras del boletín de la ODEPA, la cereza fue la fruta fresca más exportada durante 2019, teniendo a las variedades Lapins, Santina y Regina como a las de mayor superficie comercial. Pero sin duda uno de los aspectos más relevante es que logró destronar la hegemonía que durante 20 años ostentó la Uva de Mesa como la fruta fresca más exportada,
relegándola a la segunda posición. Las manzanas y los arándanos completan este big four de las frutas frescas con mayores envíos durante
el 2019.

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Era cuestión de tiempo. Las cerezas siguen registrando atractivos números e imponiendo nuevas marcas, lo
que da cuenta del status que juega dentro de la fruticultura nacional. Al aumento sostenido de la superficie plantada, registrada desde hace más de una década, se agrega ahora que durante 2019 fue la especie frutal más exportada de nuestro país, superando por primera vez a la Uva de Mesa que por años fue la reina indiscutida.

Según consignó el Banco Central a principios de año, en relación a las cifras de comercio exterior de 2019, las exportaciones en el mes de diciembre tuvieron una variación positiva después de caídas durante 10 meses (febrero-noviembre). El repunte estuvo impulsado por los envíos agrícolas, principalmente por el incremento de 120% en las ventas de cerezas. En 2018, los envíos de noviembre llegaron a US$ 179 millones y en diciembre pasaron a US$ 495 millones. En tanto, en 2019 los embarques pasaron de US$ 167 a US$ 758 millones para el mismo tramo.

Complementario a lo anterior, la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), del Ministerio de Agricultura, Alimentos y Desarrollo Rural, publicó a principios de año que entre enero y diciembre de
2019 se registró un total de exportaciones de fruta de 3,44 millones de toneladas y USD 7.155 millones FOB, valores que fueron 4,7% inferior en volumen pero 0,5% superior en valor comparado con igual período del 2018.

En cuanto a especies, las principales frutas fueron las cerezas, uvas de mesa, ciruelas y arándanos, las que concentran el 74% del valor total exportada durante 2019.

CEREZAS
El buen momento de la cereza se refleja en otra serie de datos publicados por el citado boletín. Totalizaron 220 mil toneladas y USD 1.471 millones FOB de exportación, con aumentos en los envíos de 19% en
volumen y 30% en valor, comparado con igual periodo del año anterior, con envíos, principalmente, a China.

Asimismo, si en 2018 esta especie abarcaba una superficie comercial de 30.192 hectáreas, el 2019 llegó a las 38.392 hectáreas, concentrándose en las regiones de O’Higgins y del Maule (ver gráfico 1). No obstante, desde FEDEFRUTA dicen que hay 40 mil hectáreas en producción e, incluso, desde PEC Consulting, la consultora que todos los años organiza el seminario de cerezas más grande del país, hablan que la superficie total hoy llega a las 60 mil hectáreas, de las cuales un 70% está en producción.

Sobre este crecimiento, el asesor Patricio Espinosa, director de PEC Consulting, señala que es consecuencia de una serie de aspectos. “Desde que se abrió el mercado chino hemos tenido una estabilidad comercial increíble pero también, y digámoslo con todas sus letras, un oferente que ha estado a la altura”, dice.

Para Manuel Espinosa, zonal Centro Sur de Garcés Fruit, empresa líder en la exportación de cerezas, que esta especie haya destronado a la Uva de Mesa era algo que se veía venir. “Con una expansión de 6 mil hectáreas por año el quiebre se produciría en cualquier momento. Lo importante es que el mercado sigue firme y con gran proyección”, destaca.

Pero también está el otro lado de la moneda. Así lo plantea el director de PEC Chile al sostener “China nos está comprando todo porque les hemos abierto las puertas, tal vez demasiado. Incluso ya tienen varias plantas procesadoras en el corazón cerecero del país (Curicó), lo que provoca cierta distorsión porque mantener esas plantas vacías les resulta más caro. A esa distorsión me refiero y creo que cada temporada se irá notando más”.

Sobre el surgimiento de nuevas variedades que permitan ampliar la ventana de cosecha, Patricio Espinosa señala que esto no se ha producido. “Al menos en un porcentaje importante porque seguimos con las mismas
variedades. El 70% de la producción sigue concentrada en diciembre”, dice.

Del boletín de la ODEPA se desprende que las variedades más plantadas son Lapins, con 10.781 hectáreas en el período enero – diciembre de 2019; seguida de Santina y Regina, con 7.743 hectáreas y 5.891 hectáreas, respectivamente (ver gráfico 2).

La gran ventaja de Lapins, a juicio de Manuel Espinosa, es que se trata de una variedad autofértil. “El productor tiende a asegurar su producción anual y recuperar rápidamente su inversión. Creo que hay
que seguir plantando esta variedad pero siempre y cuando sea en bajos porcentajes, vale decir, no superiores a un 30% en un proyecto”, dice como estrategia productiva. A su vez sugiere, que si éste se encuentra en una zona de producción temprana, complementar con variedad Santina, de lo contrario si es tardía, con Regina y Kordia.

“Entre los nuevos proyectos a establecer, creo que hay que arriesgarse con Kordia, buscando previamente su potencial de cuaja y horas frío en la zona donde se encuentre; la cual cada día se está masificando en la zona sur de Chile”, dice el zonal Garcés Fruit. A ella agrega, variedades como Sweet Ariana, Frisco, Nimba, Ruby, Rainnier, Skeena y Staccato, entre otras.

Según plantea el director de PEC Chile, aún no aparece una que reemplace a las varieda des ancla. “En el norte se han plantado variedades tempranas pero adolecen de horas frío, a lo que se suma la falta de agua”, remarca.

Criterios a considerar para obtener buenos resultados son: tipo de producción (temprana, media estación, tardía), portainjerto, sistema de conducción, manejo de suelo, uso de cobertores, entre otros.

UVA DE MESA
Según los datos que arrojó el boletín de la ODEPA, la segunda posición de las frutas más exportadas durante 2019 corresponde a la Uva de Mesa. Éstas registraron exportaciones de 653 mil toneladas y USD 1.245
millones FOB, cifras que equivalen a una disminución de 10% en volumen y un incremento de 1,6% en valor, en comparación con el año anterior, teniendo como principal mercado de destino Estados Unidos (47% en valor) y China (17% en valor).

Por muchos años, la uva de mesa fue la reina indiscutida. Y aunque sigue siendo la especie más plantada del país, ha registrado una disminución en su superficie, con un decrecimiento sostenido desde 2011 cuando
alcanzó las 53.500 hectáreas. La temporada 2019 la superficie plantada llegó a las 47.834 hectáreas (ver Gráfico 3).

Esta disminución se ha producido, a juicio de Jorge Valenzuela, presidente de FEDEFRUTA, por la reconversión varietal que atraviesa el sector, esto es, desde uvas tradicionales a nuevas variedades. “Hoy día están en etapa de formación, lo que implica un período de entre dos y tres años antes que entren en producción”, dice.

El dirigente espera que repunte en el corto plazo y una vez que las nuevas variedades comiencen a producir, gracias también a su alta competitividad. No obstante reconoce también que la disminución de la superficie
ha sido en favor de las cerezas, entre otras.

Cabe consignar que el 70% de la uva de mesa que exporta nuestro país se cosecha desde mediados de febrero hasta el 15 de abril, lo que equivale a 60 millones de cajas. Estimaciones de IQonsulting adelantaron una campaña 2019-2020 de 596.500 toneladas que equivale a 72,75 millones de cajas.

La sequía ha impactado fuerte en la producción también, a lo que debemos agregar que Perú también está produciendo y con ventajas comparativas importantes, con un costo menor de mano de obra y favorables condiciones climatológicas.

Entre las variedades con mayor superficie comercial (a diciembre de 2019) figuraban Thompson Seedless, con 10.492 hectáreas; RedGlobe, con 9.172 hectáreas; Crimson Seedless, con 8.682 hectáreas; y Flame Seedless, con 5.936 hectáreas (ver Cuadro 3).

Para Dragomir Ljubetic, ingeniero agrónomo de UvaNova, para el período diciembre 2018 a mayo de 2019, Chile aportó al mercado mundial el 30 % con RedGlobe, el 45 % con Thompson Seedless y el 50 % con Crimson Seedless. Y entre las variedades emergentes están Timco, con 1.391 hectáreas; Allison, con 700 hectáreas; Sweet Celebration, con 682 hectáreas; Arra-15, con 528 hectáreas; Scarlotta, con 247 hectáreas; y Sable Seedless, con 243 hectáreas, entre otras.

Respecto a las variedades de Uva de Mesa desarrolladas por el INIA (ver nota), la Subdirectora Nacional de I+D del citado instituto, Marta Alfaro, los resultados presentados son fruto de un trabajo de largo aliento, que
“unido al esfuerzo del mundo privado han dado lugar a variedades que pueden dar la competitividad necesaria a los productores y así insertarse exitosamente en los mercados internacionales”, expresa.

NUEVAS VARIEDADES DE UVA DE MESA CHILENA
INIA y el Consorcio Tecnológico Biofrutales han realizado importantes trabajos en las nuevas variedades de uva mesa chilena: INIA-G2 e INIA-G3, tras el éxito productivo y comercial de la uva Maylen o INIA Grape One.

INIA-G2 es de bayas sin semilla, de color rojo y muy firmes, de media estación, fácil manejo de sus racimos, buen tamaño y sabor, y buena postcosecha.

INIA-G3 es de cosecha tardía, con racimos cónicos y sueltos, bayas de color rojo atractivo, sin semilla, textura firme y sabor moscatel.

Ambas se encuentran en proceso de registro en el SAG para ser inscritas oficialmente.

MANZANAS
En tercer lugar de las frutas más exportadas se ubicaron las manzanas con 674 mil toneladas y USD 621 millones FOB, lo que representa una disminución de 13% en volumen y 16% en valor en relación al periodo analizado por la ODEPA, pero con envíos a diversos países, concentrándose en EE.UU (14% del valor), y
Colombia (11% del valor).

Esto, a juicio de Matías Kulczewski, asesor frutícola y coordinador de diferentes grupos de transferencia tecnológica, es todavía una ventaja, ya que tanto la uva como la manzana tienen más diversificado sus mercados de destino a diferencia de la cereza que adolece de una ‘chino dependencia’.

“Es innegable que se han alineado todas las estrellas para convertirnos en líderes mundiales en la producción de cerezas. Sin embargo, para consolidar este status necesitamos crear una marca comercial única y que nos
diferencie independiente del mercado de destino”, dice Kulczewski, añadiendo que un acuerdo de esta magnitud nos permitiría superar de mejor manera eventos coyunturales como la pandemia Covid 19.

“La cereza chilena goza de una aceptación debido al esfuerzo y buen trabajo de los productores, los procesadores y toda la cadena de abastecimiento, llegamos con un producto tan perecible con buena calidad
al consumidor, pero el área comercial debe hacer un esfuerzo adicional y mancomunado por abrir nuevos mercados, acordando por ejemplo que un 10% de la producción exportada vaya a otros mercados”, propone.

Respecto a las manzanas, el asesor comenta que si bien hay variedades ya consolidadas como las del Grupo Gala, Fuji, Pink Lady y Granny Smith, ellas han parado de plantarse y sólo hay cabida para plantar con posibilidades comerciales los clones de color realmente superiores como Galaval entre las Galas y Rosy Glow o Lady in Red entre las “Pink Lady”, siendo esta variedad la mejor adaptada al clima chileno caluroso. El mayor
interés está en las variedades protegidas o club, como Ambrosia y Envy, pero sus cuotas de superficie son pequeñas y el grupo de este tipo de variedades siempre está en una empinada subida de aprendizaje, ya que se han seleccionado y están produciendo en realidades edafo climáticas bien distintas de las cada vez más calurosas zonas de producción nuestras (ver gráfico 4).

Y agrega “estamos a la espera del surgimiento de alguna variedad que se adapten mejor a nuestra realidad agroclimática. Hay algunos esfuerzos con PMG que está haciendo el Centro de Pomáceas en conjunto a investigadores extranjeros”.

Entre las nuevas variedades a nivel mundial, comenta Kulczewski “la más destacable es Cosmic Crisp del Estado de Washington, en EEUU, que es dulce, crujiente y jugosa, y que ha sido descrita como el “santo grial” de las manzanas para Washington, pero que en Chile se podrá plantar en pequeña escala - como otras variedades club - y que ya es difícil de producirla en su zona de origen, por lo que será aún más empinada la pendiente de la curva de aprendizaje en nuestro país de condiciones climáticas distintas. Cabe destacar que las variedades club van asociadas a una marca comercial que necesita cumplir un estándar de calidad para recibir esa nominación que le da los altos valores, entonces la fruta que no alcanza esa calidad (intensidad de color, firmeza, dulzor, limpieza de piel, etc), no se puede nominar con la marca comercial y su valor en los mercados es muy deficiente porque se invierte muy poco en marketing de un producto de segunda calidad.”

Arándanos
Finalmente, en cuarto lugar están los arándanos, que entre enero y diciembre de 2019 registraron 112 mil toneladas por USD 564 millones FOB en exportaciones, con envíos principalmente a EE.UU (50% en valor), Holanda (14% en valor) y China (13% en valor).

En efecto, los productores y la industria de este berrie saben que los últimos años han sido los más complejos desde que a media dos de 1979 el INIA introdujo esta especie en nuestro país, produciéndose desde esa fecha un crecimiento constante y con presencia desde la región de Atacama hasta Aysén. Si en 2010 la superficie plantada llegaba a las 10.889 hectáreas, en la actualidad – según el último Catastro Frutícola, publicado por ODEPA y el CIREN, abarca las 18.373 hectáreas.

Pero los últimos años han sido difíciles. Así lo señalaron desde IQonsulting, consultora de mercado, al sostener que en las últimas semanas de 2019 los arándanos nacionales se tranzaron a un precio muy inferior
comparado con las últimas semanas pero del año anterior.

A eso se agrega que las primeras semanas de 2020 los precios fueron históricamente bajos en EEUU, el principal mercado destino de los arándanos chilenos, lo obedecería a la oferta peruana que año a año crece
en producción.
Según datos del Crop Report del Comité de Arándanos de Chile de Asoex, elaborado por IQonsulting, la semana 2 se registraron envíos de 10.158 toneladas, acumulando un volumen total de 66.742 toneladas, una cifra prácticamente igual a la registrada en la misma semana pero de 2018/19.

Entre las variedades más consolidadas en nuestro país, destaca el boletín de la fruta de la ODEPA, están Legacy, Duke, Brigitta, Brightwell, Oneal, y Elliot. Y entre las emergentes destacan Ochoklonee, Blue
Ribbon, Camelia, Cargo, Emerald, Top Shelf, Star, Jewel y Liberty.

Sin embargo, desde la industria sostienen que los años dorados de esta fruta han llegado a su fin, aunque las condiciones que tiene Chile para producir sigue siendo la principal ventaja. Felipe Silva, presidente del Comité de Arándanos, sostiene que en Chile la inversión por ha de arándanos oscila entre los US$ 25 mil a US$ 30 mil, una cifra bastante inferior a los US$ 45 mil a US$ 60 mil que tiene Perú.

En tanto, los envíos de arándanos orgánicos siguen con la tendencia al alza. Durante la semana 02 se exportaron 1.457 toneladas, acumulando a la fecha 7.589 toneladas, 37% más que la temporada anterior. Norteamérica sigue siendo el principal destino con el 73% de los envíos, mientras que Europa es el segundo en importancia, con el 21% de participación.

Por Guillermo Rojas Fioratti
Periodista


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