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Noticia - 15-06-2020
Con todas las medidas de seguridad, conforme a lo estipulado por la autoridad sanitaria, INIA Carillanca sigue trabajando para responder a los requerimientos de semilla certificada de los agricultores, en particular de variedades de trigo, triticale, lupino y avena, plenamente posicionadas y valoradas en el medio agrícola.
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“Nos debemos a nuestros agricultores que usan nuestra semilla. Nuestra variedad Rocky INIA ha tenido excelentes rendimientos, con un ciclo más corto y mejor sanidad respecto de otras variedades invernales en el mercado, así como también de avena Supernova INIA que cubre cerca del 85% de la producción chilena. Otra propuesta muy valorada este año ha sido el triticale Emperador INIA que rápidamente se agotó por los resultados obtenidos durante la temporada anterior. Todo esto ha estado acompañado de una nueva propuesta comercial de INIA, lo que nos ha permitido ir mejorando en volumen de oferta y precios accesibles para nuestros productores. A pesar de la pandemia por COVID 19, el campo sigue funcionando, y estamos con una oferta completa de trigos invernales, avena y lupino. Tal es el caso de Lupino Alboroto INIA vendido en su totalidad por sus resultados agronómicos y de rentabilidad, lo que significará un aumento de la superficie sembrada para la temporada 2020-2021. De acuerdo a lo planteado, los canales de comercialización y ventas de semillas se encuentran abiertos de manera virtual, a través de nuestra red de distribuidores, ya que por la contingencia no tenemos atención presencial. Nuestra planta seleccionadora está trabajando de manera normal para satisfacer la demanda de los productores y llegar a tiempo con los pedidos”, comentó Roberto Espinoza, encargado zonal de Negocios Tecnológicos INIA.

Se informó además que desde 2019, INIA Carillanca viene desarrollando un plan de mejora en el rubro ganadero, con rebaños ovinos y bovinos, generando una inversión importante en el predio de manera de cumplir con las necesidades de los investigadores y ofrecer una propuesta tecnológica para los productores de La Araucanía. “Estamos trabajando en un núcleo genético de bovinos Angus, que en los próximos 3 años nos permitirá tener una propuesta de venta de toros y vaquillas para la zona. Por otro lado, respecto al núcleo genético de ovinos, para complementar el rebaño Texel existente en INIA Carillanca, se trasladaron 436 vientres de ovejas cuádruples desde el predio de Hidango, que destacan por sus mejores cualidades en productividad, habilidad materna y prolificidad. En concreto, estamos generando un mejoramiento productivo para el apoyo a los investigadores, a objeto que puedan establecer sus ensayos y hacer modelamiento para generar una propuesta integral para la región”, puntualiza Espinoza.

Los cuádruple corresponden a un híbrido de cuatro razas ovinas que concentra las mejores características de cada una (doble propósito, carne y lana). Es un animal de tamaño más grande a lo que vemos en La Araucanía y la ventaja es su prolificidad, es decir, la cantidad de crías que se pueden obtener por oveja. Son buenas madres y muy buenas productoras de leche, lo que permite que tengan un cordero de buen tamaño. Si bien tiene buenas características productivas, es un híbrido muy exigente en cuanto a alimentación, adaptándose muy bien a sistemas de cultivos más intensivos, mejor condición pluviométrica y praderas, porque exigen mayor cantidad de forraje. “Es un prototipo de raza desarrollado en INIA Hidango, que se quiere probar en sistemas intensivos de la región, que puede soportar de 12 hasta 20 ovejas por hectárea, de acuerdo a algunos estudios desarrollados hace unos años por la investigadora Oriella Romero. La oveja cuádruple es más delicada que la raza Suffolk, tiene pariciones de dos corderos, trillizos y cuatrillizos. Como es doble propósito tiene mejor calidad de lana, con una fibra más larga y mayor precio del vellón. Buena raza materna para la región, pues se sabe que puede lograr entre 1,5 a 1,8 corderos destetados por oveja”, explica Gabriela Chahín, investigadora de sistemas ganaderos de INIA Carillanca.

Se informó que la Unidad de Negocios Tecnológicos quedará a cargo de la mantención del rebaño, que ingresará al programa de registros. El objetivo es que los agricultores conozcan los parámetros productivos de una oveja prolífica, además de visitar los módulos ovinos que establecerá INIA con la raza Texel y cuádruples, para hacer comparaciones. Esto además viene a complementar el trabajo desarrollado en comunas gracias al Programa Gore Ovinos. “En este momento éstas ovejas doble propósito se encuentran en etapa de parición, por lo que estamos cuidando su alimentación, la que es muy distinta a la que recibían en Hidango”, puntualiza Chahín.

Fuente Comunicaciones INIA